Nvidia posterga a 2028 su rack de IA Kyber por fallas de fabricación
La firma SemiAnalysis reveló que el sistema Kyber, pensado para los chips Rubin Ultra, sufrió un atraso de más de un año por problemas para producir una placa clave. El plan alternativo también fue descartado.

El próximo gran sistema de cómputo de Nvidia para inteligencia artificial, conocido como Kyber, no llegará en 2027 como estaba previsto sino en 2028. La demora, de más de doce meses, fue reportada por la consultora SemiAnalysis y se suma a una serie de contratiempos que vienen complicando el calendario de lanzamientos de la compañía.
Kyber es un gabinete de servidores diseñado para alojar 144 de los chips más potentes de Nvidia dentro de una misma unidad, de modo que funcionen como una sola computadora gigante capaz de entrenar y correr los modelos de IA más exigentes. Su rasgo distintivo es que monta las bandejas de cómputo en posición vertical en lugar de horizontal, un cambio de diseño pensado para aumentar la densidad de chips y reducir la latencia entre ellos. El plan original era que debutara junto con Vera Rubin Ultra, la próxima generación de arquitectura de racks de Nvidia prevista para 2027.
El cuello de botella: una placa difícil de fabricar
Según SemiAnalysis, el atraso se origina en las dificultades para producir el midplane, una placa de circuito impreso multicapa que conecta entre sí los distintos módulos del sistema. La firma señaló que esa pieza sigue siendo un desafío desde el punto de vista de la manufactura, lo que obligó a correr la fecha de disponibilidad de la arquitectura Kyber NVL144 a 2028. Un sistema aún más grande, el NVL576, que uniría ocho racks mediante conexiones ópticas, también quedaría demorado o restringido a volúmenes muy acotados de producción.
Nvidia había preparado una alternativa para no quedar sin oferta de alta gama mientras tanto: combinar dos racks de su generación actual para alcanzar una potencia similar. Ese plan fue descartado luego de que proveedores de nube y grandes operadores de centros de datos manifestaran resistencia, al considerar que el diseño resultaba incómodo y costoso de operar. Con esa puerta cerrada, SemiAnalysis sostiene que Nvidia no cuenta hoy con una solución probada para ampliar la escala de sus sistemas conjuntos pensados para Rubin Ultra, una situación que podría abrir un margen de maniobra poco habitual para competidores como Advanced Micro Devices y Google, cuyos chips propios ya vienen ganando terreno entre laboratorios de IA de primera línea.
El negocio actual no se frena
El contratiempo afecta a la próxima generación de racks, no a los productos que Nvidia ya está entregando. Los sistemas Rubin de generación actual están en plena producción y comenzarán a despacharse este otoño boreal a ocho socios de nube, entre ellos Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. SemiAnalysis proyecta además que los ingresos de Nvidia por cómputo para centros de datos superarán en un 20% las estimaciones del consenso de Wall Street para la segunda mitad de su año fiscal 2027.
Nvidia no respondió a la consulta de CNBC sobre el reporte. En el mercado, la noticia no generó sobresaltos: las acciones de la compañía se mantuvieron prácticamente estables en la rueda previa a la apertura, con una baja menor al 0,1%, hasta 194,79 dólares.

