MiCA impulsaría fusiones entre firmas cripto y bancos en Europa
Abogados y ejecutivos del sector prevén una ola de fusiones y adquisiciones en la industria cripto europea, a medida que el costo de cumplir con MiCA y el futuro marco regulatorio del Reino Unido golpea más fuerte a las firmas más chicas.

La consolidación regulatoria de la Unión Europea sobre las criptomonedas entró en una nueva fase: dejó de ser una carrera por obtener licencias bajo el régimen de Mercados de Criptoactivos (MiCA) para convertirse en una prueba de resistencia sobre qué firmas pueden costear el cumplimiento normativo a largo plazo. Según abogados y ejecutivos del sector consultados por CoinDesk, ese cambio podría desatar una ola de fusiones, adquisiciones y alianzas entre empresas cripto y bancos tradicionales.
El Reino Unido se suma a esa dinámica. La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del país está por finalizar un marco regulatorio para criptoactivos que, según especialistas, podría resultar tan exigente como MiCA. A diferencia del régimen europeo, que creó una estructura autónoma para el sector cripto, la propuesta británica integra a las firmas cripto dentro de la regulación financiera ya existente, sometiéndolas a los mismos requisitos prudenciales, operativos y de custodia de clientes que rigen a las firmas de inversión tradicionales.
Steven Lightstone, socio de Morgan Lewis en Londres y co líder del equipo global de fintech de la firma, explicó que "la FCA está tratando de ayudar a la competencia, y realmente intenta ayudar a los recién llegados", pero aclaró que "tiene estándares muy altos, particularmente cuando hay consumidores involucrados". Para bancos y firmas de inversión que ya operan bajo esas reglas, adaptarse al mundo cripto puede ser relativamente sencillo. Para las empresas cripto más nuevas, en cambio, construir desde cero sistemas de gobernanza, capital y custodia puede resultar mucho más costoso.
El peso del régimen de custodia
Ese desafío se nota en la propuesta de la FCA sobre activos de clientes, que aplicaría el marco CASS (Client Assets Sourcebook). La norma exigiría a las firmas segregar los criptoactivos de sus clientes de los fondos propios de la compañía bajo esquemas de fideicomiso, además de sumar resguardos específicos para el manejo de claves privadas y las conciliaciones contables. "Los requisitos de CASS son muy onerosos", dijo Lightstone, quien agregó que eso "podría alentar a esos recién llegados a fusionarse con, o ser adquiridos por, una firma tradicional que ya está sujeta a CASS y cuenta con esos controles instalados".
Bancos, todavía rezagados
La posibilidad de consolidación llega justo cuando los bancos empiezan a mostrarse más dispuestos a entrar en los activos digitales, a medida que se despeja la incertidumbre regulatoria. "Hoy, menos del 20% de todos los bancos de Europa ofrece algún tipo de servicio cripto, así que es un mercado muy desatendido", dijo Simon Schneider, CEO de Sygnum Europe. Para Schneider, el mayor aporte de MiCA no es haber creado nuevas categorías de licencias, sino haberles dado a las instituciones financieras la certeza legal que antes no tenían.
Schneider cita a Suiza como posible antecedente: tras la introducción de su legislación sobre tecnología de registro distribuido (DLT) hace varios años, la adopción cripto entre los principales bancos suizos se aceleró de forma marcada. Hoy, aproximadamente tres cuartas partes de los bancos líderes del país ofrecen servicios de activos digitales, según el ejecutivo, una trayectoria que considera que Europa podría terminar replicando.
En lugar de reemplazar a las firmas cripto nativas, los bancos europeos parecen más inclinados a apoyarse en proveedores de infraestructura para custodia, brokerage, staking y tokenización. La propia Sygnum reorientó su negocio hacia el suministro de infraestructura regulada de activos digitales a instituciones financieras, en vez de competir por clientes minoristas. "Vemos una tendencia clara hacia las instituciones reguladas", señaló Schneider. "Los bancos ya tienen las relaciones, ya tienen la red de distribución y ya tienen todo el marco regulatorio y de cumplimiento instalado."
Schneider también anticipa que los activos migrarán hacia proveedores regulados a medida que las firmas que no lograron licencias MiCA achiquen o cierren partes de sus operaciones europeas, aunque sostiene que la autocustodia y la custodia institucional van a seguir coexistiendo. Para el ejecutivo, el resultado no será la desaparición de un modelo a manos del otro, sino una reconfiguración donde la escala regulatoria, y no solo la innovación tecnológica, empieza a definir quién se mantiene en pie dentro del mercado europeo.

