Blue Origin probará el New Glenn en Stennis tras la explosión
NASA y Blue Origin firmaron un acuerdo para probar la segunda etapa del New Glenn en el banco B-2 de Stennis mientras se repara el complejo de lanzamiento en Cabo Cañaveral, dañado por una explosión en mayo de 2026.
Blue Origin y la NASA firmaron el 24 de julio de 2026 un acuerdo reembolsable (Space Act Agreement) que le da a la empresa de Jeff Bezos acceso al banco de pruebas B-2 del Centro Espacial Stennis, en Misisipi. Ahí probará la segunda etapa de su cohete New Glenn mientras reconstruye el complejo de lanzamiento en Cabo Cañaveral, dañado por la explosión de un New Glenn el 28 de mayo de 2026.
Hasta ahora, Blue Origin hacía las pruebas de encendido estático (hotfire) de la segunda etapa en el mismo Complejo de Lanzamiento 36 (LC-36) de Cabo Cañaveral, Florida, desde donde despega el cohete. La compañía explicó que el nuevo sitio en Stennis forma parte de una “expansión integral de infraestructura para sumar más bancos de prueba” con el objetivo de sacar esos ensayos de encendido del LC-36 y no interferir con las operaciones de lanzamiento ahí.
La explosión que motivó el cambio ocurrió el jueves 28 de mayo de 2026, durante una prueba de encendido estático de los siete motores BE-4 (a metano) del New Glenn en el LC-36. El fuego arrancó en la base del cohete y derivó en una explosión que destruyó el vehículo y su transportador erector, además de dañar parte de la torre de lanzamiento.
Según la NASA, la agencia aportará ingenieros, equipos y otros servicios para adaptar el banco B-2 al New Glenn, trabajo que permitirá a Blue Origin empezar a usarlo hacia el otoño boreal de 2026. Ni la NASA ni Blue Origin informaron el costo de esa adaptación, que la empresa pagará bajo los términos del acuerdo reembolsable.
Un banco con historia
El B-2 no es un banco nuevo: integra el B-Test Complex, construido en la década de 1960 para el programa Apolo, donde se probó la primera etapa del cohete Saturno V. Más tarde se usó para el transbordador espacial y el cohete Delta 4, y su uso más reciente fue en 2020 y 2021, cuando alojó las pruebas “Green Run” de la etapa central del cohete SLS.
Para la NASA, mantener a Blue Origin en carrera es parte de su apuesta por Artemis: el New Glenn es el cohete que debe poner en órbita los landers lunares Blue Moon de la compañía, bajo un contrato de 3.400 millones de dólares que la agencia le adjudicó en 2023 para el desarrollo del Blue Moon Mark 2. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que el acuerdo “pone infraestructura estadounidense de primer nivel al servicio de las capacidades necesarias para devolver astronautas a la Luna, establecer una presencia lunar sostenida y prepararse para Marte”. La senadora Cindy Hyde-Smith, republicana por Misisipi, dijo que espera que el uso del banco B-2 “se convierta en un acuerdo de largo plazo” para el estado.
La reparación en Cabo Cañaveral
En paralelo, Blue Origin avanza con la reparación del LC-36. El CEO Dave Limp informó el 2 de junio de 2026 que los tanques de propelente, el hangar de procesamiento y la torre de agua sobrevivieron en buen estado a la explosión, y que la torre principal de soporte, aunque dañada, se puede reparar en el lugar en vez de reconstruirla desde cero. Blue Origin prometió reanudar los lanzamientos del New Glenn antes de que termine 2026.
El LC-36 es, por ahora, la única plataforma de Blue Origin en Florida, a diferencia de SpaceX, que opera dos plataformas en el estado y una en California. La empresa ya tenía planes de construir una segunda plataforma en Cabo Cañaveral y otra en la Base Espacial Vandenberg, en California. Hasta que esas obras avancen, el banco B-2 de Stennis queda como la vía para seguir certificando la segunda etapa del New Glenn sin depender de que el LC-36 vuelva a estar operativo.


