Savi recauda US$7 millones y lanza app contra estafas con voz de IA
La startup fundada por exdirectivos de Cisco y Apple busca frenar extorsiones telefónicas hiperrealistas dirigidas a usuarios comunes.

La firma de seguridad Savi Security presentó de forma simultánea una ronda de financiamiento semilla de 7 millones de dólares y el lanzamiento de su aplicación para dispositivos móviles iPhone y Android. La ronda de inversión estuvo liderada por Acrew Capital, con la participación adicional de firmas como Magnify Ventures, TTCER y Resolute Ventures. Este desarrollo tecnológico busca proteger a los usuarios frente a un tipo de fraude cibernético cada vez más sofisticado: las estafas telefónicas y de mensajería que utilizan inteligencia artificial para clonar voces y suplantar identidades de familiares.
La compañía fue fundada por los hermanos Patrick y Ryan Coughlin, quienes cuentan con una trayectoria previa en la industria tecnológica global. Patrick Coughlin trabajó en la defensa cibernética nacional de Estados Unidos y desempeñó cargos directivos en Splunk y Cisco, adonde llegó tras vender su anterior emprendimiento de seguridad en la nube, TruSTAR, por 82 millones de dólares en mayo de 2021. Posteriormente, Cisco adquirió Splunk en 2024. Por su parte, Ryan Coughlin posee experiencia en el desarrollo de productos dirigidos al consumidor tras su paso por corporaciones como Apple y Spotify.
La motivación para estructurar el proyecto de Savi surgió de un incidente ocurrido aproximadamente hace dos años con la madre de los fundadores. La mujer recibió una llamada de un número telefónico que mostraba en su pantalla el identificador correspondiente al teléfono de su hija. Al responder, escuchó un grito y una voz que parecía ser la de su hija solicitando ayuda. Acto seguido, un hombre le exigió el pago inmediato de 1,200 dólares bajo la amenaza de asesinar a su hija en el estacionamiento del supermercado Walmart que ella solía frecuentar. La madre logró mantener la calma y comunicarse de forma directa con su hija para verificar que se encontraba a salvo.
Este intento de extorsión, ejecutado mediante técnicas de suplantación digital, expuso una transformación en las metodologías empleadas por la delincuencia informática. Tradicionalmente, los ataques digitales altamente dirigidos estaban reservados para gobiernos y compañías de la lista Fortune 500 debido a los altos costos técnicos y de investigación que requerían. Sin embargo, la proliferación de modelos de lenguaje grandes y herramientas de inteligencia artificial generativa de bajo costo ha provocado un descenso en las barreras financieras para los criminales.
Los fundadores de la startup explicaron que hoy en día es posible clonar la voz de un individuo con un fragmento de audio de apenas tres segundos. Este material de referencia suele obtenerse de forma sencilla a partir de publicaciones de video o audio en redes sociales públicas. Al reducirse a una cifra insignificante el costo necesario para recolectar información e imitar características biométricas de las personas, este tipo de ataques complejos se dirige ahora de forma masiva a la ciudadanía a través de llamadas de voz, correos electrónicos y mensajes de texto.

