EE.UU. acusa a Moonshot de acceder a chips Nvidia vetados en Tailandia
La Casa Blanca denunció que la china Moonshot AI consiguió procesadores Nvidia GB300 en Tailandia pese al veto de exportación, y que además destiló un modelo de Anthropic para entrenar su nuevo Kimi K3.

El director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, Michael Kratsios, acusó el miércoles 22 de julio de 2026 a la empresa china de inteligencia artificial Moonshot AI de haber accedido a procesadores Nvidia GB300 en Tailandia pese a las restricciones de exportación que Estados Unidos impone a China. Según Kratsios, la compañía "adquirió servidores equipados con GB300 y accedió a GB300 en Tailandia, probablemente para entrenar sus modelos de IA".
Los GB300 pertenecen a la generación Blackwell de Nvidia, un escalón por debajo de los sistemas Vera Rubin, los más avanzados de la compañía, pero igual considerados de punta. Washington prohíbe su venta a firmas chinas, aunque permite la exportación de semiconductores menos potentes, como los H200. Ni Moonshot ni Nvidia respondieron directamente a la publicación de Kratsios, aunque Nvidia había negado antes la existencia de algún vacío legal que permitiera desviar chips avanzados hacia subsidiarias chinas.
La acusación llega días después de que Moonshot presentara, el viernes 17 de julio de 2026, su modelo Kimi K3: con 2,8 billones de parámetros, es el modelo de código abierto más grande hasta la fecha y, según la propia empresa, iguala o supera en varios benchmarks a modelos de punta como Fable 5 de Anthropic y GPT 5.6 de OpenAI. El lanzamiento sacudió a las acciones tecnológicas de forma comparable a lo ocurrido con DeepSeek en 2025.
Kratsios fue más allá de la cuestión del hardware: afirmó que Moonshot "desarrolló una plataforma interna sofisticada para llevar adelante destilación a gran escala contra modelos estadounidenses" y que la compañía destiló el modelo Fable de Anthropic para construir Kimi K3. La destilación es una técnica en la que un modelo más chico se entrena a partir de las respuestas de un modelo más grande ya entrenado (el "maestro"), replicando parte de sus capacidades sin partir de cero. Anthropic ya había denunciado, en la primera mitad de 2026, campañas de extracción de información "a escala industrial" contra su propio modelo.
Amenaza de sanciones
El mismo miércoles 22 de julio, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, publicó en X que "cuando firmas de la República Popular China lleven adelante ataques de destilación encubiertos y a escala industrial que crucen la línea hacia el robo de propiedad intelectual, las sanciones y las designaciones en la Entity List van a estar sobre la mesa". La embajada china había respondido antes a acusaciones similares diciendo que el país "se opone a las acusaciones infundadas y a las difamaciones maliciosas contra su desarrollo de inteligencia artificial".
El episodio se suma a un pulso más amplio entre Washington y Beijing por el control del cómputo de IA. En enero de 2026, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la Remote Access Security Act (RASA), un proyecto bipartidario que busca extender los controles de exportación al acceso remoto y en la nube a hardware y software crítico; la norma todavía espera tratamiento en el Senado. En mayo de 2026, Estados Unidos había habilitado a diez empresas chinas a comprar chips H200 de Nvidia, pero en julio de 2026 un alto funcionario de comercio estadounidense señaló que "muy pocos" de esos chips habían llegado efectivamente a China y Hong Kong.
Keegan McBride, director de ciencia y tecnología del Tony Blair Institute for Global Change, sostuvo que "es bien sabido que China usa cómputo estadounidense tanto dentro del país como en el exterior" y que el episodio "demuestra cuánto más adelante está Estados Unidos en cómputo": según McBride, "el cómputo estadounidense es la base de la carrera de IA de hoy".

