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Banco de Italia: stablecoins no siempre abaratan remesas

Una prueba con 200 transferencias reales en USDC encontró costos de hasta el 9% del monto enviado, similar a lo que cobran los operadores tradicionales de remesas.

Por Nahuel Soria · · 2 min de lectura

El Banco de Italia publicó un estudio que pone en duda una de las promesas centrales de las stablecoins: que abaratan el envío de dinero entre países. La investigación, difundida como el documento número 86 de su serie Markets, Infrastructures and Payment Systems, siguió 200 transferencias reales de USDC desde Italia hacia Argentina, Brasil, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Japón, y midió el costo total de punta a punta: desde que el remitente convierte euros hasta que el destinatario recibe la moneda local en su cuenta.

El resultado no fue uniforme. Según el corredor y los proveedores usados, el costo total osciló entre 0,3% y casi 9% del monto enviado. Los tiempos de acreditación también variaron mucho: unos 20 minutos cuando el destinatario podía retirar mediante un sistema de pagos instantáneos local, y hasta dos días hábiles cuando dependía de una transferencia bancaria convencional.

El costo no está en la blockchain

El hallazgo central del estudio es que la red blockchain casi no incide en el precio final. Las comisiones de gas representaron una fracción mínima del costo total. El grueso del gasto se concentró en dos puntos: la conversión inicial de euros a USDC y la conversión final de USDC a moneda local, sumadas a los márgenes de tipo de cambio y las comisiones de los bancos y exchanges que intervienen en cada punta.

Esto contradice buena parte del marketing que rodea a las stablecoins para remesas, centrado en que mover tokens por una red Layer 2 puede costar menos de un centavo. El problema es que quien envía o recibe una remesa no está comprando una transacción blockchain: está moviendo dinero entre dos cuentas bancarias, casi siempre en monedas distintas.

Mientras el emisor y el receptor permanezcan dentro del ecosistema cripto (si el destinatario acepta quedarse con USDC o gastarlo directamente en comercios que lo reciben) la transferencia resulta efectivamente barata. Pero en la práctica, la mayoría de quienes reciben una remesa necesitan moneda local para pagar alquiler, comida o servicios. Cada conversión entre fiat y stablecoin suma un intermediario, ya sea un exchange centralizado, un bróker o un proveedor de pagos, con su propia comisión y su propio margen cambiario.

Ahorro solo en corredores puntuales

El Banco de Italia aclara que las stablecoins sí reducen costos en algunos corredores específicos, y que su liquidación permanente (sin horarios bancarios) y su programabilidad siguen siendo ventajas reales frente a los sistemas de pago tradicionales. Lo que el estudio cuestiona es la idea de que esas ventajas se traduzcan, hoy, en un ahorro consistente una vez que se contabiliza toda la cadena de pago.

El reporte también señala hacia dónde podría moverse la aguja: a medida que aparezcan más proveedores regulados de off-ramp bajo marcos como el régimen MiCA de la Unión Europea, y que los sistemas de pagos instantáneos locales se integren mejor con la infraestructura de activos digitales, la presión competitiva podría bajar las comisiones de conversión. Los márgenes de tipo de cambio, en cambio, seguirán siendo un componente difícil de eliminar en cualquier pago internacional, use o no blockchain de por medio.

Fuentes

  1. Bank of Italy research suggests stablecoins aren't necessarily cheaper for remittances (www.coindesk.com)

Este artículo fue elaborado por el sistema editorial automatizado de Onda Corta a partir de las fuentes citadas, con supervisión humana del proceso. ¿Encontraste un error? Reportalo.

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