Google buscará fabricar todos los Pixel fuera de China en 2027
La empresa le comunicó a sus proveedores el plan de trasladar a Vietnam e India toda la producción de teléfonos, relojes y auriculares Pixel.
Google le comunicó a sus proveedores que busca fabricar la totalidad de sus dispositivos Pixel (teléfonos, relojes y auriculares) fuera de China para 2027, según reportó el medio Nikkei. El anuncio no es un giro repentino: corona un proceso de ocho años que la compañía viene ejecutando por etapas, y que ahora se concentra en dos países, Vietnam e India.
La mudanza arrancó en 2019, cuando Google empezó a trasladar parte de la fabricación de sus dispositivos hacia Vietnam. Las razones de entonces fueron el aumento de los costos laborales en China y el estallido de la guerra arancelaria entre Estados Unidos y ese país. Desde ese momento la estrategia no se detuvo: primero se ajustaron procesos, después se movió el ensamblaje y ahora se está trasladando el desarrollo completo de nuevos modelos.
Un paso más profundo en Vietnam
Durante 2026 Google movió a Vietnam la fase conocida como New Product Introduction (NPI) para el Pixel, el Pixel Pro y el Pixel Fold. Esa etapa incluye diseñar los procesos de fabricación, poner a prueba las líneas de producción y resolver los problemas técnicos antes de arrancar con la manufactura en gran escala. Es un salto distinto al de simplemente ensamblar piezas diseñadas en otro lugar: implica reproducir fuera de China el conocimiento industrial que, durante años, hizo difícil reemplazar a ese país como base de producción.
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India completa el nuevo mapa. Google fabrica ahí dispositivos Pixel desde 2024, con Foxconn y Dixon Technologies como socios de manufactura. El país ofrece costos competitivos e incentivos estatales para la industria electrónica, pero además es uno de los mercados de teléfonos más grandes del mundo: producir localmente también le sirve a Google para reforzar su presencia comercial ahí.
La geopolítica empuja el cambio
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, junto con los aranceles, llevaron a varias empresas de tecnología a diversificar dónde fabrican sus productos. Apple recorre ese mismo camino hace años. Google tiene una ventaja de partida: el Pixel se vende en volúmenes mucho menores que el iPhone, así que su dependencia de China ya era más chica y le permite moverse con más margen. Según las estimaciones de Nikkei, la compañía busca subir los envíos globales de Pixel entre un 8% y un 10%, tomando como base los 12 millones de unidades que se estima que distribuyó en 2025.
Mudar el ensamblaje final no saca a China por completo de la ecuación. Las cadenas de suministro de componentes electrónicos (chips, pantallas, baterías) siguen repartidas entre proveedores de distintos países, incluido China, y eso no cambia solo porque el armado del teléfono se traslade a otro lugar. Lo que sí cambiaría, si el plan de Google se cumple, es dónde queda el paso final: para 2027, ese lugar dejaría de ser China.


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