Estafa Wangiri: los prefijos +258, +216 y +882 que hay que evitar
Movistar identificó los prefijos internacionales más usados en la estafa Wangiri, que factura llamadas devueltas a líneas de tarificación especial.

Movistar advirtió a sus clientes sobre un repunte de la estafa Wangiri, un fraude telefónico que se aprovecha de la curiosidad natural que genera una llamada perdida de un número desconocido. La táctica es simple: el teléfono suena apenas un segundo o dos y corta antes de que la persona alcance a atender, dejando solo el registro de una llamada perdida en la pantalla. Si la víctima devuelve el llamado, la comunicación se redirige a una línea de tarificación especial, del tipo que ningún operador contempla en sus planes de llamadas ilimitadas, y ahí arranca el cobro.
Para estirar la llamada, y con ella el monto cobrado, del otro lado suelen usar grabaciones robotizadas o avisos de una supuesta falla técnica mientras la persona sigue esperando en línea. El resultado aparece días después, cuando llega la factura con un cargo que no tiene explicación aparente.
Según la lista que difundió Movistar, los prefijos que más se repiten en este tipo de fraude corresponden a Mozambique (+258), Túnez (+216), Gambia (+220), Armenia (+374), Chad (+235), Seychelles (+248), Honduras (+504) y Ruanda (+250), además de las redes internacionales identificadas con el prefijo +882. La operadora indicó que el uso de estos prefijos creció entre las llamadas que reciben sus clientes.
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Cómo identificar el número antes de devolver la llamada
Ante una llamada de un número con un prefijo desconocido, lo primero es identificar de qué país se trata, para descartar que sea un contacto real llamando desde el exterior. Si el prefijo coincide con los de la lista, o si es +882, la recomendación de Movistar es ignorar el número y agregarlo a la lista de bloqueados sin marcarlo de vuelta. Escribir el número en un buscador ayuda a confirmar si otras personas ya lo señalaron como parte de esta misma maniobra.
La misma prudencia aplica a cualquier pedido de datos sensibles por teléfono, como claves, cuentas o documentos, que no deberían compartirse con quien llama sin aviso previo. Ante cualquier duda sobre si una llamada realmente proviene de una empresa, lo más seguro es cortar y comunicarse por los canales oficiales de esa compañía.
La misma alerta llegó a WhatsApp
El fraude no se limita a las llamadas: en WhatsApp, los mensajes de remitentes desconocidos que buscan ganarse la confianza antes de pedir plata o información personal suelen tener errores de ortografía, enlaces sin identificar o pedidos directos de datos sensibles. La app deja ver, ante un mensaje de un contacto no guardado, si esa persona coincide en algún grupo con el usuario o si su número quedó registrado en otro país, un dato extra para decidir si conviene bloquearla, reportarla o pasar del mensaje.


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